FAQs de nogal nuez

Los criterios para decidir el tipo de explotación a desarrollar son meramente económicos.

Producir nuez supone invertir en un cultivo muy rentable, con retorno a corto-medio plazo (comienzo de entrada en producción entre el 6º y 8º año), que requiere de una inversión en activos fijos (maquinaria de recolección, instalación de procesado) que, al mismo tiempo que incrementan la rentabilidad del proyecto, determinan la existencia de una relación entre superficie y rentabilidad (a mayor superficie, más sencillo resulta amortizar los activos que se adquieren).

Producir madera implica una rentabilidad extraordinaria (mucho más elevada que la de la nuez) con un plazo de retorno largo (entre 22 y 25 años). No es necesaria la adquisición de equipamientos, más allá de la instalación de riego y maquinaria de labores (ésta última se podría arrendar, para el caso de pequeñas explotaciones), lo que hace que la rentabilidad no tenga una relación tan dependiente de la superficie. La dedicación necesaria es mucho menor en tiempo y recursos, por lo que profesionales de otros sectores suelen tener más facilidad para producir madera que nuez, en terrenos que no piensan utilizar para otra actividad, y que se están revalorizando cada año por el sólo hecho de haber plantado nogales (cuyo valor se incrementa mientras crecen).

En definitiva, si se precisa disponer de liquidez a medio plazo obtenida de nuestro proyecto con nogales, es mejor idea emprender una plantación para nuez. Si lo que se pretende es desarrollar un “plan de jubilación o de inversión” de muy elevada rentabilidad, con riesgo casi nulo y dedicación muy reducida, la producción de nuez se convierte en una alternativa muy interesante.

Cada tipo de producción tiene sus propias exigencias, que son muy diferentes entre sí. Por ejemplo, para producir madera es necesario formar árboles con fustes de altura elevada (más de 5 m) y gran diámetro, que estén libres de heridas de ramas gruesas. Sin embargo, un estudio francés indica que en una plantación de nogal de nuez cada 20 cm que levantamos del suelo la rama productiva más baja, incrementamos en un año la entrada en producción crucero de la plantación; en términos gráficos para conseguir un fuste limpio de ramas de 5 m de altura tendríamos que aplazar la entrada en producción crucero de la explotación en ¡25 años! Está claro que ambos sistemas son poco compatibles. Puestos a optimizar rendimientos, las variedades utilizadas para producir nuez tienen características completamente diferentes que las que se usan para producir madera (en algunos casos, híbridos con elevado grado de esterilidad, que prácticamente no producirán nueces para dedicar casi toda su energía a producir madera).

Aunque para Meristec sería un argumento comercial interesante vender un árbol cuya madera, después de estar 25 años produciendo nueces, tenga un gran valor de mercado, hemos de desechar la posibilidad de usar el mismo árbol para producir nuez y madera al mismo tiempo.

Producir nuez y madera (en árboles diferentes) en la misma plantación puede ser una situación diferente. Incrementar inicialmente el marco de plantación de una explotación con el objetivo final de producir madera con nogales para producir nuez (por ejemplo, en una plantación a 8x8 m intercalar a 4 m nogales de nuez) podría tener un efecto beneficioso los primeros años (incremento de la competencia, mejora de la dominancia apical y rectitud de los árboles maderables, reducción de las necesidades de poda de formación) y nos permitiría producir nuez hasta que la competencia obligue a clarear (cortar) los nogales de fruto para maximizar el desarrollo de los de madera.

En cualquier caso, este tipo de explotaciones están en estudio. Hay que valorar aspectos como la influencia del mayor crecimiento en altura de los nogales maderables en la disponibilidad de luz para los nogales de fruto, el incremento de coste que supone la utilización de insecticidas en una plantación de madera que, en otras condiciones, no los necesitaría y, en definitiva, si el incremento de la inversión es verdaderamente rentable.

En estos momentos, la mayor parte de las explotaciones de nogal que se están desarrollando tienen un objetivo único claro: bien sea producción de nuez o de madera.

 

La respuesta es muy sencilla: la que mejor se adapte a nuestras condiciones edafoclimáticas. Dependerá de si nuestro clima es muy frío, cálido, si tenemos heladas tardías de primavera, suficientes horas frío o no, si nuestro suelo es calizo, profundo, arcilloso…

Consideramos de suma importancia utilizar el material que mejor funcione en las fincas de nuestros clientes. Es mucho más fácil conseguir el material vegetal adecuado para nuestras condiciones que tratar de adaptar las condiciones de nuestra finca (lo que en muchos casos puede resultar imposible) al material que se nos ofrezca.

Meristec dispone de una amplia diversidad de variedades y clones, tanto para producir nuez como para producción de madera. Si desea conocer cuál es el material que más rendimiento le va a proporcionar en su explotación solicítenos información personalizada de forma gratuita a través de nuestro departamento técnico/comercial

 

En un país con una importante producción agrícola, como es el nuestro, resulta curioso encontrar un producto con una balanza comercial tan deficitaria como la nuez. España está consumiendo más de 45.000 Tm anuales de nuez y no llega a producir ni 13.500 Tm. Es uno de los mayores importadores mundial de nueces. El consumo per cápita en nuestro país ha superado el Kg por año, mientras que la media de consumo en el resto de la UE está alrededor de los 200 g. Las expectativas de incremento de consumo superan las del incremento de la producción, y la nuez producida en nuestro país es más demandada que la californiana, con unos precios que, dada su mayor calidad, se mantienen más elevados que los de la competencia exterior. La demanda está, pues, garantizada.

El nogal es un cultivo que se puede mecanizar integralmente, desde la poda hasta la recolección; sus costes de cultivo vienen a ser alrededor del 50% de los de un frutal convencional. La nuez es, además, un fruto seco que se conserva fácilmente en condiciones de almacén agrícola, evitando los problemas ligados a los productos perecederos y permitiendo la comercialización en el momento más interesante del mercado.

 

Comenzando por la demanda, la tendencia de los principales países consumidores es claramente alcista. España es el ejemplo más claro: ha pasado de consumir 30.000 Tm en 2001 a cerca de 45.000 en 2010. Estos datos convierten a este país en uno de los mayores importadores mundial de nueces en la actualidad.

El ejemplo es similar en otros países, especialmente dentro del entorno de los más industrializados. La nuez es un alimento cuya demanda mundial crece día a día, por sus excelentes cualidades saludables. La FDA ha declarado la nuez como alimento funcional, siendo el primer (y, hasta el momento, el único) alimento que permite etiquetar indicando que “una dieta en nueces puede disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas”), hasta el punto de que la OMS recomienda un consumo mínimo de 0,8 Kg/habitante y año, que es alcanzado solamente por 18 países de todo el mundo; de hecho hay más de 130 países con consumos inferiores a 0,5 Kg/habitante y año, entre los que se encuentran un buen número de los considerados como desarrollados y varios de los más densamente poblados del planeta (Canadá, Francia, China, Dinamarca, Suecia, Reino Unido o Japón, por ejemplo). Todo indica que el potencial para el incremento del consumo de nueces en el mundo es muy elevado.

Revisando la situación de los principales productores mundiales, el mayor productor es China pero su producción apenas cubre su propio abastecimiento, y, si tenemos en cuenta que su consumo per cápita y año es relativamente reducido (0,37 Kg), lo más probable es que este país se convierta en importador de nueces (su consumo ha aumentado en los últimos 5 años un 5% más que su producción). El mayor exportador del mundo Estados Unidos (California) es el 3º productor del planeta (detrás de China e Irán) con algo más de 457.000 Tm/año en 2010. Sin embargo dado que un 45% de su producción está destinada al mercado estadounidense, lo que significa que el primer exportador mundial sólo vende fuera de sus fronteras un 55% de su producción. El segundo productor mundial, Irán, (475.000 Tm/año) consume algo más de lo que produce, al igual que el 4º (Turquía, 178.000 Tm/año) y el 5º (Ucrania, 87.000 Tm/año). En definitiva, de los mayores productores mundiales de nueces, que suman más del 90% de la producción total, sólo hay 6 países con balanza comercial positiva en este producto, con exportaciones netas entre los seis de menos de 470.000 Tm/año de un total de producción mundial de 2.850.000 Tm en el año 2010 (Datos: FAO).

Sirva como resumen gráfico el siguiente dato: si sólo los países desarrollados cuyo consumo de nueces es inferior a 0,5 Kg por habitante y año incrementaran el mismo hasta 0,7 Kg/habitante y año, se necesitaría un incremento de la producción de más de 250.000 Tm, que, a tenor de la cifra de exportaciones netas mencionada, es absolutamente imposible de ser abastecido por los productores actuales. Con ello, aún se estaría por debajo de las recomendaciones de consumo de la OMS. En definitiva, las expectativas de incremento del consumo de nueces están muy por encima de las posibilidades de aumento de la producción.

Si a estos datos añadimos el factor de tratarse de un cultivo mecanizable integralmente, desde su poda hasta la recolección, con dependencias mínimas de mano de obra, el establecimiento de plantaciones de nogal se convierte en una actividad económica de extraordinario interés para el sector agrícola de los países desarrollados.  

California es el primer productor mundial de nueces con una extensión total de más de 100.000 Has plantadas que están produciendo más de 300.000 Tm/año (2006). El cultivo se ha desarrollado comercialmente en aquel estado norteamericano desde hace unos 100 años, y el gran volumen de negocio generado anualmente ha promovido un gran desarrollo técnico tanto de las plantaciones como de sistemas de procesado y conservación del producto. El Departamento de Fruticultura de la Universidad de Davis es el Centro de Investigación que más trabajo desarrolla sobre la producción de nueces, y el que más variedades ha registrado en la historia. De hecho, la mayor parte de las variedades de nuez utilizadas en las plantaciones modernas en todo el mundo proceden de Davis.

Sin embargo, el volumen de exportaciones de EEUU es del 55% de su producción anual. El consumo interno es muy elevado, y continúa creciendo, motivado por las excelentes cualidades saludables de la nuez.

España es uno de los mayor importador mundial de nueces (más de 45.000 Tm/año), y su principal proveedor (para más del 80% de sus compras exteriores) es, precisamente, California. Curiosamente, fueron unos monjes franciscanos españoles los que introdujeron la especie (el nogal común, Juglans regia, L.) en California. De hecho, la nuez californiana es la que mayoritariamente más vemos en nuestros comercios.

Sin embargo, muchos de nosotros hemos apreciado que ciertas nueces locales, conocidas como “del país” (que no son, ni más ni menos, que nueces de árboles de semilla producidas localmente; por eso se las ve más pequeñas, o de tamaño más variable, con grano más pequeño, y más oscuras, tanto exterior como interiormente) tienen más y mejor sabor que las nueces de California. Incluso, muchos consumidores las prefieren. ¿A qué se debe esta diferencia de sabor?

Fundamentalmente, al procesado que los californianos dan a sus nueces. Los exportadores de aquel estado americano están condicionados por el tránsito (en barco) que precisa su producto para llegar a sus principales mercados de exportación. Desde que el producto se cosecha y procesa hasta que entra en los canales de distribución europeos (sus principales clientes) transcurren más de 45 días, período que ha permitido a todo el producto local o próximo haber sido introducido ya en dichos canales. Acortar ese tiempo supone conseguir mejor precio (ley de mercado de todo producto agrícola), por lo que los nucicultores californianos lo intentan por todos los medios técnicos posibles, como:

  • acelerar la maduración mediante productos químicos (derivados del etileno): lo que provoca una disminución del contenido en la nuez de ácidos grasos poliinsaturados, responsables tanto de las cualidades organolépticas como saludables de este gran alimento.
  • secar la nuez a más temperatura (72ºC frente a los 40ºC que se usan en España), lo que acorta el secado en unos 3 días, a costa de calentar excesivamente la nuez repercutiendo sobre su sabor.

También llevan a cabo otros procesos que no son habituales en Europa, como blanquear las nueces con lejía (aunque algunos países, como Alemania, han comenzado a prohibir la entrada de nuez tratada con este desinfectante).

El resultado final es una nuez de excelente presencia (buen tamaño, cáscara muy blanca, sin restos de las manchas producidas por los fenoles del pelón cuando se quita) pero de cualidades organolépticas muy limitadas, en comparación con la nuez que no ha sufrido ese tipo de procesado.

Hay que destacar que las diferencias de sabor descritas no son debidas a las variedades utilizadas: las variedades californianas producidas en España, sin el procesado californiano, son más apreciadas incluso que la nuez “del país”, porque el resto de sus características (tamaño, color de grano, porcentaje de llenado, dureza de la cáscara…) son mucho mejores que las de las nueces de semilla.

Dado que la nuez no es un alimento de primera necesidad, el consumidor lo adquiere por lo agradable de su sabor, fundamentalmente, por lo que, si tiene la oportunidad, se declina por el producto nacional antes que por el importado de California, lo que hace que éstas últimas tengan un precio de mercado que llega incluso a duplicar el de las nueces de California. Este dato es fácilmente contrastable en cualquiera de los hipermercados que visitamos actualmente.

Evidentemente, la investigación consigue avances, y las variedades más actuales están desarrolladas sobre la base de la mejora de las variedades tradicionales.

Pero adicionalmente, existe una característica productiva que es la que más distingue en productividad a las variedades modernas de las tradicionales: el hábito de fructificación, que distingue dos tipos de variedades:

  • Variedades de fructificación terminal: La producción se produce únicamente en el extremo de cada rama, es decir, en la periferia del árbol. Por ello, es necesario disponer de árboles muy grandes si buscamos una elevada producción. En total, la superficie productiva de cada árbol es pequeña, por lo que el techo productivo de este tipo de variedades es bajo (2.500 Kg/Ha; 3.000 en casos muy excepcionales. Variedades de fructificación terminal son Franquette, Hartley, Ronde de Montignac.
  • Variedades de fructificación lateral: La producción se produce en los brotes aparecidos a lo largo de cada rama. La superficie productiva se incrementa, por lo que no es necesario desarrollar árboles tan grandes para producir mucho. Cuando él % de fructificación lateral de una variedad es alto, ésta se hace más apta para marcos intensivos. El techo productivo de este tipo de variedades es mucho más alto, pudiendo llegar hasta 6 y 7.000 Kg/Ha. Por todo ello, un elevado porcentaje de fructificación lateral es muy buscado en cualquier programa de mejora varietal. Ejemplos de este tipo de variedades son: Chandler, Vina, Howard, Tulare o Lara.
  • Es conveniente tener en cuenta que la fructificación lateral es una característica que se da con relativa poca frecuencia en la naturaleza, y que se está preservando en los procesos de selección de forma artificial gracias a que es un carácter de elevado interés productivo para el hombre. Por ello, la inmensa mayoría de las plantas obtenidas mediante semillas tradicionales serán de fructificación terminal, ofreciendo un techo productivo tremendamente bajo.

 

Dependerá de varios factores:

  1. la variedad o clon a utilizar (por su vigor)
  2. las condiciones edafoclimáticas de su finca, que condicionarán la duración y calidad del período vegetativo, y por tanto, la potencialidad de crecimiento de nuestras condiciones
  3. aspectos relacionados con el manejo: disponibilidad de riego, sistema de fertirrigación…

Si desea consultar cuál sería el marco de plantación óptimo de su plantación, le sugerimos nos solicite información personalizada de forma gratuita a través de nuestro departamento técnico/comercial.

Tres productos para mejorar su explotación agrícola.

Si tiene una finca agrícola y desea rentabilizarla con un cultivo productivo, póngase en contacto con nosotros. Le asesoraremos que tipo de planta se adecua mejor a su terreno.